Hace poco más de un mes -creo recordar- se lanzó la campaña de apoyo a la solución de la crisis Esto solo lo arreglamos entre todos, en la que, basicamente, se anima al ciudadano de a pié a contribuir con todas sus fuerzas a sacar adelante al país. A primera vista parece una bonita llamada a la unidad ante una situación de tremenda adversidad; sin embargo, al fijarnos en quién se encuentra detrás del proyecto, se convierte en una broma de mal gusto.
Así, entre sus principales impulsores se encuentran bancos y cámaras de comercio, además de publicistas. Hemos de recordar que esta es una crisis económica causada por el sector de las finanzas que, en un marco neoliberal, dió rienda suelta a su ambición e intoxicó su propio negocio. Al ser la base del sistema, el resto de la economía también fue infectada. Animo a todo el que tenga un poco de tiempo a investigar las prácticas financieras que se han estado llevando a cabo en la última década, como por ejemplo la que fundamenta las hipotecas basura, para poder valorar mi planteamiento.
El Estado ya ha pagado su descalabro con cientos de miles de millones de euros, era algo inevitable. Los ciudadanos no nos hemos quejado especialmente y, sin duda, era como para haberlo hecho. Aún así, se nos sigue exigiendo que arrimemos el hombro, probablemente hacia una reforma del mercado laboral. Y tratan de convencernos utilizando todos los recursos del marketing y las relaciones públicas disponibles, para vendernoslo con efectividad.
Por tanto, a la luz de estos escasos y rápidos argumentos, Esto solo lo arreglamos entre todos me parece, como poco, una injusticia, un intento de manipulación y una tomadura de pelo.
viernes, 26 de marzo de 2010
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