jueves, 19 de marzo de 2009

Equilibrar la balanza

Últimamente pienso que mi carrera está desequilibrada.

Durante cinco años me ha dado una visión del mundo radical de izquierdas en el que las grandes empresas son como demonios.

No digo que ello no sea cierto, pero lo que sí afirmo es que me falta la opinión del “otro lado”, ¿qué piensan “los malos”? En un problema hay que conocer todos los puntos de vista implicados. Si no, no se puede hablar constructivamente de nada.

Tengo que encontrar tiempo para equilibrar la balanza y poder decidir.

1 comentario:

  1. El sesgo político de los profesores. Salvo contadas excepciones, gran parte de las horas de clase son para criticar a Aznar, a Esperanza Aguirre y a la madre que parió a Aznar y a Esperanza Aguirre. El setenta por ciento (o más) de los profesores que he tenido hasta quinto expusieron en más de una ocasión que estaban afiliados a algún partido y, por supuesto, por qué eran los mejores del mundo y por qué los que no nos afiliamos a su partido éramos unos ignorantes de la vida. Pero yo no creo en un profesor de periodismo que presuma de filiación política: podrá tener sus ideales, pero la integración a cualquier sigla induce a romper cualquier ápice de imparcialidad en el ejercicio de la profesión. Y no entiendo por qué la Constitución dio la libertad de cátedra sólo para que puedan decir lo que les dé la gana mientras yo les pago con mis impuestos y mi matrícula. Eso debería ser anticonstitucional. Abrazos!

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