jueves, 19 de marzo de 2009

Primeras reflexiones acerca de las elecciones

Hace un par de horas he visto los resultados definitivos de las elecciones y lo primero que me ha llamado la atención ha sido el aumento del bipartidismo. Relacionado con esto, por un lado, parece que los nacionalismos han perdido fuelle, lo que me hace plantearme dos preguntas: ¿estarán llegando a su tope político, es decir, hasta el límite de autonomía que sus votantes quieren alcanzar? ¿O bien su gestión no está fijando las prioridades adecuadas, tanto en cuanto a desarrollo material como humano? La respuesta a la primera creo que es negativa, mientras que en la segunda está la clave.

Los partidos políticos nacionalistas llevan desde hace tiempo ocupándose prioritariamente de definir las identidades nacionales que a ellos les conviene; es decir, preocupándose de algo que es secundario con respecto a problemas que hubieran debido estar mejor atendidos. Esta puede haber sido la causa del vuelco electoral de ayer. Hace tiempo pensé que en el desarrollo de las políticas nacionalistas es imposible no querer ir cada vez hacia una mayor autonomía, ya que ésta es la base de lo que quieren sus votantes. Sin embargo, éstos parecen abandonarlos en cuanto no son capaces de desarrollar este objetivo de manera razonable y sin descuidar asuntos cuya solución es más apremiante . Desde aquí animo a los dirigentes nacionalistas a dejar de "mirarse el ombligo", sus propios intereses elitistas, y a trabajar, al menos en primer lugar, por la gente.

Por otro lado, ¿hasta que punto es bueno que dos partidos ocupen más del 90% de los asientos del Congreso de los Diputados? ¿Esto es la democracia, o es que los votantes no se han interesado lo suficiente por buscar la alternativa política que más se ajuste a sus ideales. Pensemos, el pueblo es soberano pero, como no tiene tiempo para gobernar, delega sus funciones en el parlamento. No hay ningúna objeción a ello. Sin embargo, para una vez cada cuatro años que se les pide que elijan y deleguen, creo que deberían tomárselo un poco más en serio. Estamos dando carta blanca a dos partidos que se han comportado como niños y que nos han tomado por idiotas durante esta legislatura ya que con sus porcentajes de voto pueden hacer lo que les de la gana. Por cierto, no soy partidario del voto útil, el cual reduce drásticamente el pluralismo y les viene muy bien a los dos formaciones mayoritarias. Por lo tanto, mi sugerencia es que nos impliquemas más en las elecciones, conozcamos a fondo a los que podemos elegir, y nos quedemos con el que más nos convenza, olvidándonos de tirar el voto o no. Solo así conseguiremos un verdadero pluralismo.

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